SECUELAS DE LA MALDITA GUERRA

18,00 €

F. J. González-Tablas Sastre

El manuscrito articula la tensión entre historia oficial y verdad emocional, mostrando cómo la guerra civil y la posguerra no se transmiten solo en documentos, sino en gestos cotidianos, decisiones aparentemente mínimas, temores heredados y vínculos quebrados. De este modo, la memoria privada adquiere la fuerza de una microhistoria que ilumina las grietas de la memoria colectiva.

En su conjunto, Secuelas de la maldita guerra logra algo poco frecuente: piensa la historia sin didactismo y aborda el dolor sin exhibicionismo. La obra no pretende resolver el trauma histórico ni clausurar el relato familiar; más bien, evidencia la imposibilidad de cerrar aquello que permanece vivo en los silencios heredados.

Asistimos a desplazamientos forzosos, encarcelamientos, depuraciones laborales, delaciones, fugas, supervivencias y pérdidas que moldean el destino de la familia. Reconstruye episodios clave: la caída del frente, el racionamiento, la vigilancia política, las tensiones entre vencedores y vencidos en los pueblos, la emigración y los silencios impuestos durante el franquismo. La verdad familiar aparece fragmentada, distorsionada por el miedo y el paso del tiempo, y es precisamente esa fragmentación la que da fuerza narrativa al libro: la historia se arma como un puzle incompleto que revela más por sus huecos que por sus piezas.

F. J. González-Tablas Sastre

El manuscrito articula la tensión entre historia oficial y verdad emocional, mostrando cómo la guerra civil y la posguerra no se transmiten solo en documentos, sino en gestos cotidianos, decisiones aparentemente mínimas, temores heredados y vínculos quebrados. De este modo, la memoria privada adquiere la fuerza de una microhistoria que ilumina las grietas de la memoria colectiva.

En su conjunto, Secuelas de la maldita guerra logra algo poco frecuente: piensa la historia sin didactismo y aborda el dolor sin exhibicionismo. La obra no pretende resolver el trauma histórico ni clausurar el relato familiar; más bien, evidencia la imposibilidad de cerrar aquello que permanece vivo en los silencios heredados.

Asistimos a desplazamientos forzosos, encarcelamientos, depuraciones laborales, delaciones, fugas, supervivencias y pérdidas que moldean el destino de la familia. Reconstruye episodios clave: la caída del frente, el racionamiento, la vigilancia política, las tensiones entre vencedores y vencidos en los pueblos, la emigración y los silencios impuestos durante el franquismo. La verdad familiar aparece fragmentada, distorsionada por el miedo y el paso del tiempo, y es precisamente esa fragmentación la que da fuerza narrativa al libro: la historia se arma como un puzle incompleto que revela más por sus huecos que por sus piezas.