Ricardo Luján Lorés
Si valoras leer y pensar, pensar y leer, más allá de la inmediatez, más allá del titular, lejos de imposturas, tocando piel con piel, entonces, te animo a leer este breve poemario. Si buscas la excelencia académica o la transgresión alborotadora, no entres aquí. Para reflexionar necesitamos tres elementos: capacidad, intención y permiso. Capacidad tenemos todos por el mero hecho de ser humanos. Intención, a veces sí, otras no, de nosotros depende, al igual que el permiso, no hay mayor que aquél que nos concedemos a nosotros mismos, sin él, el baile pierde la música, llegando incluso a ser impracticable. Esto no es más que una pequeña exposición, provinciana y temporal por particular, que representa ideas, sentimientos, experiencias, humanidad y divinidad. Por momentos te identificarás, por momentos el grado de sal o de azúcar o de insipidez te molestarán hasta el dolor, por momentos gozarás, y hasta te resbalará. La vida, siendo mucho más, como que así va.
Ricardo Luján Lorés
Si valoras leer y pensar, pensar y leer, más allá de la inmediatez, más allá del titular, lejos de imposturas, tocando piel con piel, entonces, te animo a leer este breve poemario. Si buscas la excelencia académica o la transgresión alborotadora, no entres aquí. Para reflexionar necesitamos tres elementos: capacidad, intención y permiso. Capacidad tenemos todos por el mero hecho de ser humanos. Intención, a veces sí, otras no, de nosotros depende, al igual que el permiso, no hay mayor que aquél que nos concedemos a nosotros mismos, sin él, el baile pierde la música, llegando incluso a ser impracticable. Esto no es más que una pequeña exposición, provinciana y temporal por particular, que representa ideas, sentimientos, experiencias, humanidad y divinidad. Por momentos te identificarás, por momentos el grado de sal o de azúcar o de insipidez te molestarán hasta el dolor, por momentos gozarás, y hasta te resbalará. La vida, siendo mucho más, como que así va.